Una de las leyes de los gurúes del marketing dice que sin los recursos adecuados una idea no despegará del suelo. “Ni la mejor idea del mundo llegará muy lejos sin el dinero que la haga despegar”, decían Al Ries y Jack Trout en la número 22 de las 22 Reglas inmutables del Marketing.

Sin embargo, hay una buena noticia y es que con las plataformas digitales el recurso más importante que debes tener para hacer marketing eres tú. Un abogado tiene mucho contenido relevante y útil para aportar.

Antes, para publicar algo necesitabas que un periodista aceptara una nota de prensa o un artículo de opinión; para un libro que una editorial lo publicara; para hacer un evento, alquilar una sala, invitaciones, secretarias. Ahora puedes publicar en un blog, promocionarlo vía Twitter y LinkedIn, tener un debate con personas en cualquier lugar del mundo sobre un tema ante una audiencia importante y contactar directamente con personas. En definitiva, compartir contenido relevante y práctico con espíritu de colaboración te puede posicionar como el experto y generar contactos. ¿Cuánto cuesta esto? muchísimo: tu tiempo, tu talento y tu decisión.

Si es tan obvio, ¿por qué a la mayoría de los abogados nos cuesta hacer marketing?

Los dos principales obstáculos son el miedo y la falta de tiempo. El miedo de salir de la zona de confort y exponerse. La falta de tiempo hace que los abogados pongan estas actividades en un segundo plano, sin darle la oportunidad de madurar y convertirse en hábito. En definitiva, cuando decimos que no tenemos tiempo para algo, en realidad lo que queremos decir es que eso no es prioritario. Y si no nos parece prioritario, es porque no tenemos claro si vamos a conseguir nuestros objetivos por esa vía.

La mejor manera de superar estos obstáculos es contar con un plan de marketing personalizado que incluya tácticas que se adapten a la personalidad única de cada abogado (superando así el miedo y la incomodidad) para desarrollar buenos hábitos que mantengan estas actividades de manera constante y utilizando el tiempo eficientemente.

Pero ojo, no se trata de contratar a un consultor de marketing para que se ocupe. Contratar a un consultor de marketing es como pagar la cuota del gimnasio. Tener el gimnasio a tu disposición no es suficiente para eliminar los michelines y ponerte cachas: debemos ir regularmente, hacer los ejercicios y hacerlos bien. El marketing de los servicios profesionales depende del trabajo de los profesionales: no se compra hecho.

Contratar un gimnasio es necesario para tener un plan de trabajo y las herramientas necesarias para hacer lo que debes hacer, pero los resultados dependen de lo que tú hagas con eso.

En resumen, para que una estrategia de marketing obtenga resultados tienes que tener los recursos: tu tiempo, talento y voluntad. Para hacerlo de un modo eficiente, debes contar con un plan adaptado a tus objetivos y personalidad y trabajar mucho, bien y de manera constante.

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