LinkedIn es la red social casi unánimemente utilizada por abogados con objetivos profesionales, entre los que destacan el de conseguir contactos cualificados para desarrollo de la firma.

Sin lugar a dudas, es la red social principal para la abogacía de los negocios.

El problema, justamente, es que hay demasiados abogados, abogados que publican con la esperanza de destacar.

LinkedIn tiene todo lo que un abogado puede necesitar para generar contactos con quienes establecer relaciones que conduzcan a nuevos negocios.

Pero, ¿sabemos aprovecharla?

El pasado mes de octubre, LinkedIn publicó que su red social había superado los 567 millones de usuarios a nivel mundial, una cifra que le consolida como la red social líder para la generación de clientes potenciales B2B.

En España, el número de personas registradas ya sobrepasa los 10 millones con un aumento de más de 7 millones en los últimos 6 años. Este crecimiento mantenido trae aparejado un aumento de oportunidades para la generación de contactos cualificados y más, teniendo en cuenta que solo el 25% de los miembros activos de la plataforma la utilizan exclusivamente para encontrar un empleo. En la actualidad, el 75% de los usuarios utilizan LinkedIn para networking, negocios y fomento de marca profesional.

Sin embargo, no todo son buenas noticias, el auge progresivo del número de usuarios tiene como consecuencia directa una ‘saturación’ en la publicación de contenidos que ha obligado a la aplicación norteamericana a perfeccionar su algoritmo para mostrar únicamente contenido de calidad en los feed (tablón de noticias) de sus usuarios.

Cada vez resulta más complicado que un post orgánico (no patrocinado o sin publicidad) se muestre a la totalidad de los contactos de red tu personal o a los seguidores de la página de tu empresa si no consigues un número relevante de interacciones.

 

Cómo funciona el algoritmo de LinkedIn: las cuatro etapas del proceso de revisión de contenidos

Que tu entrada se muestre en la página de inicio de tus seguidores depende de un proceso que se divide en cuatro fases. Este proceso de evaluación del contenido fue publicado por Rushi Bhatt, responsable de inteligencia artificial de LinkedIn, en este post.

  1. El contenido se publica y pasa un filtro inicial automático:Cada vez que publicas una actualización en LinkedIn (Enlace, texto, imagen, vídeo…), un robot coloca el contenido inmediatamente en una de estas tres categorías:
  • Spam: contenido basura
  • Low-quality: contenido de baja calidad
  • Clear: contenido optimizado

Esta criba no es eliminatoria, aunque no recibas la etiqueta ‘clear’ todavía tienes opciones de remontar en la siguiente etapa.

  1. Muestreo:Tu publicación aparecerá inicialmente en el feed de una cantidad muy pequeña de seguidores con los que interactúas más a menudo. Ellos serán los encargados de darle el empujón definitivo con interacciones positivas o devaluarlo mostrando indiferencia u ocultando la publicación.

  1. Es puntuado por el robot: En el tecer paso, el post vuelve a manos de la máquina.En función de la cantidad de interacciones que obtengas en ese pequeño sondeo (likes, comentarios y recomendaciones) LinkedIn establece una puntuación y decide si tu contenido será degradado o premiado, es decir, si pasará al olvido o se mostrará a más contactos.

 

  1. Los usuarios reales vuelven a evaluar el contenido: En esta fase la publicación vuelve de nuevo a la ‘calle’ para ser evaluada por más miembros de tu red de contactos. Si en el primer sondeo ha tenido un buen recibimiento será mostrada a un público más amplio, en caso contrario se mostrará a menos usuarios. La cuarta fase determina si el post ‘muere’ definitivamente o si continúa su viaje algorítmico repitiendo el mismo circuito.

Ahora ya sabes la razón por la que a veces ves publicaciones en tu feed que tienen semanas (sí, semanas) de antigüedad, algo que nunca ocurre en los feeds de Facebook y Twitter.

Nueva Actualización en octubre de 2018

El 16 de octubre de 2018, Bonnie Barrilleaux, Data science manager de LinkedIn, publicó una nueva actualización del algoritmo de la plataforma tras detectar que el número de publicaciones había descendido en usuarios con pocos seguidores debido al escaso alcance de sus publicaciones.

The problem: Big trouble for small creators

LinkedIn detectó que su algoritmo estaba premiando a los grandes editores y perjudicando a usuarios con una escasa red de contactos.

Según datos publicados por la propia plataforma, las interacciones (comentarios, likes, contenidos compartidos) registraban un incremento anual superior al 50% con la anterior actualización, pero en 2018, los ingenieros de LinkedIn detectaron que la mayoría de estos incrementos en interacciones eran acaparados por el 1% de usuarios. El resto, los usuarios “pequeños” que componen el 99% de la red social apenas recibían nuevo feedback.

El activo más importante de un despacho para hacer marketing: sus propios abogados promoviendo a la firma en redes sociales

Ahora mismo te estarás preguntando qué demonios puedes hacer para conseguir que alguien te haga caso cuando posteas una actualización en tu perfil de LinkedIn y no quede en el olvido.

Antes de entrar a valorar estrategias para alcanzar interacciones de tus contactos de primer grado, debes mirar de puertas adentro y promover el compromiso entre tus propios compañeros de despacho.

Conseguir un puñado de interacciones iniciales nos valdrá para salir airosos del primer sondeo que realiza LinkedIn con nuestro contenido.

Por lo tanto, el mejor activo será la promoción de la firma por sus abogados en sus propias redes sociales. El concepto (fuera de nuestro sector) se llama Employee Advocacy y en Mirada 360º lo hemos adaptado a nuestra industria como “Associates Advocacy”.

Si te preocupa ete tema, lee cómo impulsar la participación de los abogados a favor de la comunicación de la firma haciendo clic aquí.

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Fotografías de Rodney Smith