Hay un texto con el que no debes equivocarte al redactar los contenidos de la página web de tu despacho de abogados. Mucho antes de pensar en el SEO, la analítica, contenidos de calidad, diseño, velocidad, la conversión de los visitantes y tanto más.

El proceso de creación de una página web despierta mucha ilusión y mucho trabajo, pero a veces nos cuesta tomar distancia y mirarla como un visitante que no nos conoce ni sabe nada de nosotros.

Hay tres formas de encontrar la página web de un despacho de abogados:

  • buscando directamente el nombre del abogado o la marca del despacho después de una recomendación, leer alguna referencia en prensa o conocerlo en un evento,
  • haciendo una búsqueda abierta en Google del tipo de abogado o
  • buscando contenido sobre su “dolor jurídico.

En el último caso caerá directamente en el post, pero en los dos primeros casos la página de entrada será la home,

Por eso aseguremos lo básico.

¿De qué va esta web?

¿Alguna vez te has parado a pensar qué perciben las personas cuando te presentas? ¿Qué les dices cuando te preguntan a qué te dedicas? Además de “soy abogado”…

El nivel de atención medio de una persona actualmente es de sólo 8 segundos, un segundo menos que los peces de colores y a esto le debemos restar capacidad de concentración por el estrés en el que se encuentran las personas al buscar a un abogado.

¿Está claro que debemos ser claros?

Cuando alguien llega a nuestra página web quiere conocer o cerciorarse de:

  1. Que somos abogados
  2. Que estamos especializados en su problema
  3. Que somos buenos en esa materia
  4. Nuestro nivel de precios

El mensaje central de nuestra página web es a qué nos dedicamos: ésa es nuestra primera diferencia en un mar de abogados.

Esto no sólo es fundamental para la web, sino también para el perfil en redes sociales, para las tarjetas personales, para presentarte en un evento. Ese mensaje debe ser lo primero que vean los visitantes: en la home, arriba, con etiquetas H1 para que se entere el visitante, Google y tus vecinos.

– ¿A qué te dedicas?

– Soy abogado.

– Vale, como 170.000 personas en España. Pero ¿a qué te dedicas?

Con esta pregunta la gente quiere saber dos cosas:

1. ¿A quién ayudas a lograr qué? y

2. ¿Cuánto dinero ganas?

Nos ocuparemos aquí sólo de la primera inquietud.

Hay dos tipos de respuestas:

  • Las correctas
  • Las apasionadas

Elige la que te sirve para identificar claramente dónde estás pensando como un cliente:

Si miramos las webs de los despachos de abogados, encontramos algunas descripciones que a veces pecan de minimalismo y otras de simple autobombo:

  • Despacho de abogados
  • Tú (así, con acento en la ú) despacho de abogados
  • ASESORAMOS, COLABORAMOS Y ENFOCAMOS LA PROBLEMÁTICA JURÍDICA DEL CLIENTE TRABAJANDO INSISTENTEMENTE HASTA ENCONTRAR LA SOLUCIÓN QUE MÁS BENEFICIE A SUS INTERESES.
  • Despacho de abogados laboralistas de Pontevedra

¿Cuál crees que sirve para generar la percepción de que el visitante ha llegado al sitio correcto y siga navegando?

 

Cronológico

Fotografías de

Fotografías de Rodney Smith