Cuando no existían las redes sociales, la gente generalmente era capaz de mantener sus vidas profesionales y personales separadas. Sin embargo, hoy estos dos aspectos se están fusionando cada vez más en uno solo y los abogados nos preguntamos dónde está el límite, tanto en cuanto a la posibilidad de erigir un muro como en la conveniencia para la captación de clientes.

Dos dicotomías: personal-profesional, privado-público

Estos límites entre lo personal y lo profesional y qué debe transvasar de la esfera privada a la pública un abogado que quiera sacar partido profesionalmente de su participación en las redes es un tema de debate en la era del internet social. Por ello hemos pedido ayuda a tres notables juristas con intensa actividad digital, Alfredo Herranz, Susana González Ruisánchez y León Fernando del Canto, para que escribieran con nosotros este post.

¿Es posible mantener lo personal en el ámbito privado en la era digital?

Fernando comienza dejando claro que debemos tener en cuenta que los intentos de silencio público sobre nuestra vida personal no garantizan su privacidad: “Una foto nuestra en Facebook en el lugar o actitud equivocada puede aparecer fácilmente en el muro de cualquiera de nuestros contactos, lanzando una imagen pública en redes que después es muy difícil cambiar.”

En el mismo sentido, Alfredo explica que si un tercero realiza comunicaciones que afectan a nuestra intimidad (publicar imágenes u otro contenido) la misma puede verse dañada incluso sin conocimiento efectivo nuestro. Es decir, que no es suficiente con una política activa de cuidar nuestras acciones en internet sino que debemos estar atentos a las acciones de terceros.

Lo primero que salta a la vista es la pérdida de control, ya que es imposible impedir que alguien publique una foto en la que estamos, si no nos enteramos. Sólo si tenemos suerte y somos notificados, podemos solicitar o exigir que se elimine. Sin embargo, Susana explica que “una cosa es que sea posible que esto suceda y otra bien distinta es que seamos conscientes de nuestro derecho a exigir que no se haga o a oponernos/cancelar. El problema es que, una vez publicado, los efectos de la red ya se han producido.”

Susana cree importante trabajar este asunto desde muy temprana edad, especialmente para que los menores tomen conciencia sobre sus propios derechos, “haciéndoles ver que su intimidad y privacidad termina donde empieza la de otros, y que es necesario que se acostumbren a pedir autorización antes de compartir información sobre otras personas. Para ello es vital que adquieran conciencia sobre los efectos.”

Así, nos cita a Borja Adsuara: La protección de datos no consiste en ocultar los datos personales, sino en proteger la libertad que tiene cada uno de los usuarios de hacer con ellos lo que quiera”; es decir no se trata de una supra-protección paternalista frente a la realidad, sino de una restricción a la circulación no autorizada de información que pueda representar una invasión de la esfera privada.

¿Es conveniente que un abogado muestre aspectos personales en ámbitos públicos?

En un mercado tan maduro y competitivo como el sector legal español, en el que las competencias técnicas se presumen y, por lo tanto, no diferencian el cliente busca alguien en quien confiar y aquí lo personal es fundamental. 

La identidad digital debe ser diseñada estratégicamente. Los aspectos personales de tu marca generan confianza: tus hobbies, tus libros, tus gustos, tus amigos y familia.Tus intereses y opiniones te muestran como una persona real. Sin embargo, esta exposición poliédrica puede constituir un obstáculo a una relación con un cliente. Puede que no te importe, que consideres que quien no comparta tu visión del mundo no debe llegar a ser tu cliente, pero si no filtras a tus clientes por si comparten o no tus opiniones, sino que quieres que te contraten también aquellos que no coinciden contigo, piensa en lo que publicas. Lo importante es ser consciente de lo que quieres lograr y que quien vea tu perfil se lleve la impresión que quieres que reciba.

Siempre que no publiques contenido ofensivo, permitir que tu personalidad, gustos e intereses brillen puede ayudarte a conectar con las personas. El interés es profesional, pero lo personal es lo que engancha.

Es imposible aislar los atributos de imagen generados por los aspectos personales de los profesionales. Sentimos confianza en las personas holísticamente, en conjunto, no hay disclaimers válidos en el mundo de las percepciones.

No mostrar un lado personal también se cierran las puertas a las posibilidades profesionales de estar presente en esta nueva dimensión de lo social, y consecuentemente de desarrollar nuevas lineas de networking profesional” opina Fernando, pero con estrategia: “Decidir qué parte de lo personal se hace público dependerá de la marca que se decida promover.”

Mostrar aspectos personales, dice Alfredo, es conveniente siempre y cuando sea un perfil profesional individual: “aportar información personal sobre ti da una dimensión que permite una mejor valoración del profesional pues permite tangibilizar a éste. Naturalmente debemos ser cuidadosos con la información y materia. Pero en general dar información sobre nuestros hobbies, inquietudes, viajes, siempre y cuando sea dosificada es positivo. En este sentido deberemos adaptar a la red social en que estemos y recordar que queremos ser conocidos por nuestro valor profesional y no por lo que hacemos en nuestra vida no profesional.”

Susana no entiende cómo se puede defender como información privada, ni mucho menos íntima, algo que el propio usuario comparte en internet. “El ciberespacio es social. Internet es un conjunto global de redes de comunicación interconectadas entre sí. De modo que todo aquello que queremos impedir que sea comunicado, no lo debemos comunicar.”

El peso de lo personal en la elección del abogado

Alfredo asegura que “determinados encargos profesionales lo han sido por lo que he transmitido también personalmente en redes sociales. Claro que tampoco sé cuántos encargos no se me han hecho por ello.” Sin embargo sabe que una parte importante de clientes sustentan su decisión en lo que les transmites en persona en una mera entrevista, por lo que debes adecuar tu vestimenta, lenguaje no verbal, etc. y lo mismo ocurre en internet y redes sociales y de ahí que “esa tangibilización personal pueda influir en la elección y desde luego te diferencia a otros perfiles planos, y, por lo tanto, es positivo.”

“No conozco a ningún cliente que vaya buscando un abogado por las fotos de noches de juerga que comparte, sino por el contenido de su especialización”, puntualiza Susana, aunque también cree que el cliente tiene en cuenta la capacidad de sociabilizar, negociar, y generar relaciones y sinergias en eventos, encuentros y congresos profesionales o empresariales de los abogados.

Fernando asegura que nos gusta ver opiniones y posiciones personales de la gente con quien nos relacionamos y con las que queremos desarrollar negocios. Conocer sus opiniones ayuda a conocer a la persona.

En resumen, algunos consejos sobre la gestión de lo personal en el ámbito público

  • Autenticidad
  • Estrategia
  • Que aporte valor
  • Conexión con las personas
  • Con conciencia

Como regla general, usa el sentido común y evita publicar cualquier cosa en redes sociales, ya sean personales o profesionales, que no quieres que vea tu jefe, tu cliente o tu suegra.

¿Qué añadirías tú?